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dimarts, 19 de febrer del 2008

Criteria

"¿Cansado de la cultura progre? Ven a nuestro club de lectura, Criteria". Algo así dice la cuña de radio con la que esta empresa se publicita por las mañanas, en la COPE, a la hora en que escucho al irrepetible Federico. (Sinceramente se lo recomiendo a todos ustedes: pasen de sus prejuicios de izquierdistas trasnochados y escuchen a Jiménez Losantos. Vivirán una experiencia diferente, lo que se dice sensaciones fuertes).

Movido sólo por mi curiosidad de ojeroso internauta me acerqué a la página de Criteria:
http://www.criteriaclub.com/
Esto es lo que ví, a grandes trazos:

- Inolvidables volúmenes de los prohombres patrios, llamados a ser clásicos imperecederos, como las "Cartas a un joven español", de Don José María Ánsar.

- Interesantes memorias, como las del propio Federico, víctima del terrorismo de Terra Lliure y luchador incansable contra la dictuadura y el nacionalismo.

- Sesudos ensayos sobre aspectos de la realidad social, como el que escribe el célebre tricólogo Don Francisco Alcaraz: "Una rebelión cívica".

- Además ya saben, si quieren saber lo que de verdad ocurrió en 1936, cómo la izquierda se sublevó contra la república, tienen que prescindir de toda intoxicación histórica rojo-judeo-masónica que pueda contaminar sus mentes. Para ello, nada mejor que leer a César Vidal o Pío Moa, esos historiadores imprescindibles.

Y muchas otras obras egregias que no incluyo aquí por no cansarles con mi aburrida relación.
Sólo quisiera mencionar por último el acierto en la elección de las imágenes que ilustran la web de Criteria. La familia que lee unida, permanece unida. El pater familias, en el centro, con un libro apto para todos los públicos, lee pasajes a una audiencia totalmente entregada: su bella y joven esposa y sus cuatro hijos. La teenager que apoya mansamente la mano en el hombro varonil de su papá tiene una inquietante expresión en su cara, con la boca entreabierta... Será el embeleso, claro.

dimarts, 3 d’abril del 2007

El túnel


El túnel es largo, corto, inabarcable, gélido, recto, sinuoso, oscuro, bien iuminado, húmedo, lóbrego, terrible; amplio, angosto, ignoto, breve, denso, interminable, frío, sofocante. El túnel es todo esto y mucho más, de lo cual se deduce que no hay dos túneles iguales. El túnel, como metáfora, tiene una potencia evocadora prácticamente inextinguible. Muchos autores se han apoyado en él para distintos fines; entre ellos está uno de mis favoritos, Ernesto Sábato, maestro irrepetible de una visión pesimista de la vida. Pero no, no quiero hablar de literatura, sino de símbolos.

El túnel es mucho más que un recurso poético. El túnel representa la conceptualización del antes y el después. Transmite la idea del cambio y de paso también, la de la incertidumbre del después. He dicho que no hay dos túneles iguales, pero todos comparten, al menos dos cosas: tienen entrada y salida. Aunque cuando entramos muchas veces no la vemos, la salida existe. Si nos adentramos en el túnel un día luminoso, de tibia primavera, ¿quién nos garantiza que a la salida no es una gélida borrasca lo que nos está esperando? El tunel, como pocas construcciones humanas, representa al cambio y al miedo al cambio.

Ettore Hag, desde el túnel.

dissabte, 13 de maig del 2006

Pelícano


Como un náufrago solitario, el pelícano mira al mar con resignación de viejo compañero. Bajo su pedestal, el mar _ y cuánto mar _ se sale de sí mismo a cada rato.